PELÍCULA
«EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS»
Durante la segunda guerra
mundial, se atacó mayoritariamente a los judíos y, además, no hubo distinción
de sexo ni mucho menos de edad. Ahora reflexionamos sobre las escenas de
explotación y muerte a los niños y los adolescentes de esta religión. Mientras
algunos niños nazis jugaban en la comodidad, los pequeños judíos trabajaban en
los campos de concentración y hasta eran maltratados y asesinados. La historia
se ha encargado de mostrarnos este horror que se vivió en aquellos años
cuarenta del siglo pasado, lo cual son heridas que aún continúan abiertas. No
debemos ser indiferentes a esta historia ni mucho menos a la de algunos
peruanos que también murieron en la cámara de gas.
El tema central de la película es la inocencia de estas criaturas. Ellos creen
ver juegos y fantasías en medio de la vida, aunque Shmuel mantiene su
inocencia, pero con cierta precaución. Ambos juegan de manera oculta y son muy
buenos amigos hasta el punto de ayudarse. Como las clases del profesor nazi no le
interesan a Bruno, él se mantiene como un explorador en la búsqueda
diaria de su único compañero. Posteriormente, cuando ellos ingresan al campo de concentración,
hay un conflicto de realidades, pues mientras que el alemán buscaba una cafetería para aplacar
la sed, el judío no sabía ni lo que era eso. Además, ante la lluvia, ellos
creían que los llevaban hacia un refugio, sin saber que era la
cámara de gas. En este lugar, los dos pequeños estaban rodeados de adultos desnudos y no
entendían los gritos de estos. Ellos solo querían explorar y jugar; no
obstante, la luz se apagó. Este también puede ser un modelo a lo que Ana Frank
escribiera sobre la aún existencia de gente bondadosa en medio
del horror.
El respeto a la vida humana
se vulneró grandemente en estos acontecimientos y, desafortunadamente, es una
pena que la inocencia se apagara. El oficial nazi estaba orgulloso de servir a
su patria al dirigir este campo de exterminio. Sin embargo, sintió en carne
propia el dolor al matar a su menor hijo. Ahora estos dos angelitos
estarán jugando y encendiendo su inocencia.
¡GRACIAS POR DEDICARME UN POCO DE SU
VALIOSO TIEMPO!
ATTE.
ALEJAGUEDI