martes, 9 de junio de 2020

Cuento: «La liga de los pelirrojos»

CUENTO: «LA LIGA DE LOS PELIRROJOS»


ANTECEDENTES:

Una de las ventajas de trabajar en las obras de provincia es que estas te permiten escribir y leer más que en la capital peruana. En el año 2016, después de leer varios textos, me sumergí en las obras de Sir Arthur Conan Doyle, cuyo personaje principal es el gran detective privado Sherlock Holmes. Fueron nueve tomos, los cuales suman más de dos mil páginas, y una gran parte se leyó en provincia. La otra parte se revisó en Lima mientras consumía casi cinco horas diarias para ir a trabajar y luego retornar a casa.

Han transcurrido cuatro años de aquella aventura literaria y el mes pasado, a la hora del almuerzo, disfruté de la película de este relato corto. Esta tiene una duración de aproximadamente 50 minutos y, por consiguiente, regresaron los lindos momentos que pasé con la compañía del mejor detective. Inmediatamente, desempolvé la biblioteca y hallé la colección en mención. A continuación, leí, nuevamente, esta narración y la nostalgia llegó, pues extraño bastante a Holmes. Por lo tanto, les comparto estas líneas y espero que les agrade.


RESUMEN Y COMENTARIOS:

Este cuento consta de 29 páginas y está incluido en el libro «Las aventuras de Sherlock Holmes». Como es de esperarse, los malhechores crean el mejor plan para delinquir, el cual parece ser el mejor en un inicio. Sin embargo, después aparece Sherlock para frustrar sus ilusiones y, por consiguiente, entregarlos a sus aliados de Scotland Yard.

En esta oportunidad, Holmes tiene un caso que al principio parece extraño y hasta simple; no obstante, poco a poco va deduciendo que está frente a un gran atentado. Este trata sobre un problema que se le presenta al señor Jabez Wilson, que es un prestamista en una tienda de la vieja Londres y se caracteriza por tener la cabellera pelirroja. Además, él había contratado, por la mitad del sueldo, a un ayudante llamado Vicent Spaulding, quien se encargó de mostrarle un anuncio del periódico. Este ofrecía una vacante para pertenecer a «La liga de los pelirrojos», como última voluntad del difunto Ezekiah Hopkins, con una remuneración semanal de cuatro libras por ejecutar trabajos sencillos.

Luego el ayudante le insistió a Jabez Wilson para presentarse en la dirección señalada en el diario y, asimismo, fue determinante en la contratación de su amo con el compromiso de encargarse de la tienda. Rápidamente, lo aceptaron e inició sus labores al día siguiente bajo un horario que comprendía desde las diez de la mañana hasta las dos de la tarde. ¿Cuál era el trabajo? Sus funciones eran la de transcribir la enciclopedia británica. Sherlock oía la historia del prestamista, junto a su gran amigo John H. Watson, y se entretenía con la ingenuidad de su cliente.

Pasaban los días y el pelirrojo recibía el sueldo propuesto por el director Duncan Ross. Él estaba contento por los nuevos ingresos, hasta que después de ochos semanas, halló la oficina cerrada con un comunicado de disolución. Por ende, este fue el motivo de su extrañeza y búsqueda del detective.

Posteriormente, llega el análisis de Sherlock Holmes, con algunas pipas como soporte, y recorre las calles contiguas a la tienda de su cliente con su fiel colaborador. Claro que Watson no se imaginaba la gravedad del caso y Holmes gozaba con sus enredadas conjeturas.

Más tarde, el investigador comprobó que el ayudante del negocio era el criminal John Clay, a quien respetaba mucho. También dedujo que él estaba ejecutando un túnel en el sótano de la tienda, en el periodo de ausencia de su jefe, con la intención de robar un banco aledaño. Por lo tanto, Sherlock convocó a Jhon H. Waltson, su fiel acompañante; al señor Merryweather, director del banco; y a Peter Jones, agente de Scotland Yard.

Finalmente, el equipo de trabajo se dirigió al banco y, en consecuencia, atraparon a John Clay cuando perforó el piso de la entidad bancaria. Este era un gran malhechor; sin embargo, Sherlock Holmes sabía que el plan había sido ideado por una mente superior a la de este muchacho. ¿Quién era este personaje incógnito?... Quizás su mayor enemigo y el más respetado por nuestro detective.

La inocencia de las personas, aprovechada por los delincuentes, es defendida por Sherlock Holmes con su gran ingenio y con su actuación en el momento preciso.


REFERENCIAS:

·     Conan Doyle, A, (2010), Las aventuras de Sherlock Holmes, Santiago de Chile, Chile: Ediciones y Promociones del Sur Limitada.




¡GRACIAS POR DEDICARME UN POCO DE SU VALIOSO TIEMPO!



Atentamente,
Alejandro Javier Guerra Díaz

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