Muy buenas noches estimados amigos:
Como quisiera comunicarles una alegre noticia, pero lástima que esta vez no sea así.
Este jueves santo, 16 de abril de 2014, mientras me encontraba en Punta Negra, desgraciadamente me enteré de la muerte de uno de mis maestros: Gabo (Gabriel García Márquez: GGM).
Durante la semana estuve pendiente de su estado de salud, y me tranquilicé tras las declaraciones de su familia y de algunos medios de comunicación.
No lo pude creer. Me pareció que una parte de mí se hubiese ido. Me era difícil asimilarlo; sin embargo, esto era verdad. Estamos seguros de que él fue a reunirse con su abuelo «El Coronel», pues tras la muerte de él, Gabo sentió que nada importante le había sucedido. Incluso está en Macondo, y desde allí seguirá escribiendo para ese pueblo mágico lleno de realismo.
Mis inicios de escritor, oficio que me han hecho creer, empezó con las lecturas de Kafka. Este último autor convenció a GGM de que era posible escribir de una manera diferente, lo cual es real con su amplia redacción. Otro gran maestro.
Aunque siento que me falta aún mucho por leer, mis maestros son: Kafka, César Vallejo, Julio Ramón Ribeyro y el gran Gabo. Ellos ya no están acá; no obstante,su legado los hace inmortales y perdurarán por los próximos siglos.
Mi primera novela que escribí, en el año 2003, se le dediqué a GGM. Yo no lo conocía personalmente, pero sus breves lecturas me identificaron con él. Claro que deseaba conocerlo, al menos de lejos, en alguna conferencia o en una feria de libros. Me quedé con la desazón de no entregarle un ejemplar de mi primera publicación.
El padre del realismo mágico, también, estará compartiendo momentos con sus maestros, sobretodo, con Kafka y Falkner. Gracias, Gabito, por todo, nos vemos y "HASTA LA VICTORIA SIEMPRE".
Atte.
Alejaguedi
Buena tío.
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