domingo, 23 de febrero de 2020

PELÍCULA PERUANA «JULIANA»

ANTECEDENTES:

Rememoro los años 80, dentro de los cuales yo nací, y pienso en la grave situación económica que afrontaba el país. Yo salía a jugar con mis amigos del barrio, formamos un grupo muy sólido y nos divertíamos a pesar de nuestras limitaciones. Yo no iba al cine; sin embargo, recuerdo que mis hermanos lo hacían y ese era el objetivo de sus salidas, y no como ahora que esto es parte de ir a pasear al centro comercial o una idea de último momento. Claro que los cines estaban solos y esperaban por su público. Yo los veía como solitarios y terroríficos.

Dentro de este contexto, surgieron las películas peruanas y «Juliana» fue una de las escuché con mucho agrado, en 1989, y después de que la vi, no me he separado de esta. Son 31 años de su estreno y ahora la vuelvo a vivir. En las fiestas patrias, yo tenía que presenciarla y los viernes de cine, que decreté en mi recinto de Lima, eran alternados con el CD de «Juliana». Claro que tengo los discos de las otras películas nacionales de aquel periodo y no me canso de mirarlos reiteradamente. Confieso mi predilección por el cine peruano antiguo; no obstante, mi intención no es menospreciar al actual ni al foráneo, sino que me interesa apreciar los temas sociales que aún perduran en la nación y cómo era la ciudad de aquellos años.

El domingo 05/01/2020 sintonicé la televisión nacional y, de pronto, levanté la mirada cuando me di cuenta de que estaban entrevistando a Rosa Isabel Morffino Sifuentes (Juliana) y a Alejandro Legaspi (productor). Mayor fue mi impresión cuando ellos anunciaron el regreso rematizado de «Juliana» a la pantalla grande para el nueve del mismo mes, pero, aunque no lo crean, aún estaban coordinando qué cadenas de cines se atreverían a pasarla. Juliana continuaba tan igual como cuando era niña. Ella se mantenía jovial, con esa sonrisa grande y con el mismo problema para pronunciar la «R». Aunque me tracé el objetivo de ir al estreno de una de las mejores películas que he visto en mi vida, llegué tarde, pues en el primer cine que fui a buscarla, no la iban a transmitir. Pasaron los días y la inquietud me abordó, por lo que el 19 de dicho mes, por fin, pude verla. Lo que me disgustó es que solo se proyectaba una vez al día, mientras que las películas extranjeras tenían mayor publicidad y programaciones. Casi no voy al cine, pero ese día me divertí mucho con «Juliana» y arribaron a mi mente esos momentos felices que me tocó vivir de niño. Nosotros, los asistentes, nos unimos al dolor de aquellos niños de la calle y después gozamos con el final feliz.


RESUMEN:

La película «Juliana» se estrenó en febrero de 1989 y se reestrenó el mes pasado. Juliana es una niña de trece años, que es huérfana de padre y vive con su mamá, su padrastro Pacho y sus dos hermanastros. Ella trabajaba limpiando nichos y regando flores en los cementerios de El Ángel y El Presbítero Maestro, para así mantener a su familia y al sinvergüenza de su padrastro. Debido a los maltratos de Pacho, ella escapó de su casa y se sintió marginada al buscar un trabajo callejero. Producto de esto, esta chiquilla se convirtió en Julián —un supuesto muchacho— y así pudo incorporarse a un grupo de niños callejeros que trabajaban bajo las órdenes de don Pedro, un expresidiario que los explotaba fingiendo protección. Era un grupo pluriracial, el cual estaba conformado por Nabo, Pelé, Arañita, Jirafa, Moni, el Loco, Clavito, Gusano, el terrible Cobra y la soñadora Juliana. Ellos cantaban en los microbuses y otros robaban bajo las órdenes de don Pedro. Finalmente, Juliana lidera una revolución y rescata a sus amigos del dominio de don Pedro (excepto al Cobra). La sonrisa, amenizada por una atrayente melodía, surcó en el rostro de estos menores, quienes conocieron la libertad y la esperanza ya estaba de su lado.


ANÁLISIS Y COMENTARIOS:

  • El tema central de la película es la discriminación de la mujer, a pesar de su corta edad, cuando tratan de encontrar un trabajo callejero. Debido a esto, Juliana se convierte en Julián, como una disimulada solución al problema.
  • En la película se aprecia que los derechos de Juliana y su mamá son vulnerados, tan igual como sucede en la actualidad. En ese período no había mucha difusión de las agresiones a las mujeres, tal como existe hoy, pero Juliana nos refleja esa realidad. Y ahora somos testigos que esto ha empeorado con los feminicidios que se suscitan a diario. Otro punto a resaltar es que a pesar de que han pasado varios gobiernos en nuestro país, esto se ha agravado.
  • Incluso se muestra cómo era Lima hace 31 años y la grave crisis económica que nos tocó afrontar. Las paredes manchadas con el humo de los carros, los vagabundos y los ambulantes era el reflejo de esa sociedad que buscaba una escapatoria; sin embargo, esto perdura hasta el día de hoy. Quizás Lima ha cambiado con nuevos transportes como son el Metropolitano, el tren eléctrico o con brillantes edificios o nuevas universidades o alguna moda adoptada; no obstante, no hemos avanzado como sociedad, pues la problemática de los años 80 todavía persiste y en mayor grado.
  • La explotación de don Pedro hacia aquellos niños callejeros, aún perdura y también se ha acrecentado. A diario vemos muchos pequeñuelos vendiendo golosinas, cantando en los buses, robando en las esquinas, consumiendo drogas y tantos actos penosos frente a los cuales somos indiferentes, sin saber que detrás de ellos existe otro don Pedro que los amenaza para que trabajen para él. Asimismo, la trata de menores y su inclusión en el narcotráfico es otra prueba de la falta de atención al caso.
  • La rebelión de Juliana frente a su padrastro y, sobre todo, a don Pedro (la escena más difícil de la película) es producto de su propio empoderamiento. Ella misma se llenó de energía y se enfrentó a la desigualdad social, la injusticia, el machismo, la violencia y la explotación. Esto finaliza con una escena de amor, el sentimiento más grande que existe, ya que los niños forman una familia (excepto el Cobra) llena de libertad y esperanza.
  • Si en algún momento nos preguntan si Juliana es una activista feminista, creo que fue la primera niña en incorporarse a este grupo. Estamos seguros de que a ella no le interesa si fue la primera o la última, ya que su objetivo es ser una luchadora más.
  • La escena frente al espejo muestra el tema de identidad y género. Además, cuando Juliana le declara a su papá (en su tumba) que Pacho le dio 27 correazos, le preguntó por qué se murió. Luego reza el Padrenuestro y se corta el mechón para ser Julián. Esta comunicación con su padre fue necesaria para la decisión tomada.
  • La literatura está presenta en cada etapa de nuestras vidas y especialmente en las películas. Los niños, por iniciativa del Loco y con el soporte de Juliana, inventan un mundo de deseos, en el cual incorporan al Moni (después de que fuera arrestado) y al Cobra (que no huyó con ellos). El Loco también expone una reflexiva frase del inglés William Shakespeare: “Uno puede soñar lo que quiere, total la vida está hecha de la misma tela con la que se hacen los sueños”. Esta fue un vínculo de unión de estos pequeños privados de amor.
  • La música también los congregó, principalmente, cuando don Pedro golpea a Arañita y a Pelé. Juliana los reunió para cantar con un nostálgico «Lalala….»,  y a continuación confesaron porque huyeron de sus casas. En la escena final, ellos entonan libremente la canción que inventaron e iban en un bus luminoso. Los transeúntes los aplaudían y aquellos chiquillos demostraban sus ganas de salir adelante e irradiaban la ciudad azotada por la crisis económica y el terrorismo. Todos sonreían y Juliana esperaba por el Cobra sin ningún rencor.
  • No podemos dejar de destacar la magnífica actuación de don Pedro (Julio Vega). Él es un maestro y uno de los mejores actores del mundo, por el hecho de que no necesitaba fingir para desarrollar su papel. Lo veíamos tan natural y claro que parecía un hombre de la calle con sus gestos, sus anécdotas y su vocabulario. En la playa, cuando menciona a su amigo el «Wui Wui», es en referencia al Padre Mauricie Audibert, que trabajaba con niños de la calle y llevó, a la película, a los actores Juliana, el Cobra, Clavito y el Loco. No puedo dejar de reír de sus historias atiborradas de exageraciones.
  • El Pacho demostró ser un gran vividor y siempre le gustaba estar «tiza». Él era gasfitero; sin embargo, nunca cogió ni un metro de tubería. Estupenda actuación de este hombre de barrio.
  • El vocabulario subido de tono es característico en el cine peruano antiguo y superlativamente en «Juliana». Les pregunto: «¿Quién no ha hablado alguna lisura en su vida? » Nos hizo reír mucho cuando Arañita y Pelé le contestan, con palabras subidas de tono, a don Pedro en la escena que Juliana se le rebela.
  • Según los reportajes a Juliana y Alejandro Legaspi, ellos manifiestan que las historias de los niños eran reales y así se armaron los libretos. Juliana y el Loco estuvieron en el mismo internado. El Cobra asistía a una iglesia en Surquillo, la cual era frecuentada por el Padre Mauricie Audibert. Jirafa y Gusano cantaban en los microbuses y un espectador les entregó el aviso sobre la convocatoria de la película. El Moni también cantaba, su padrastro lo llevó al casting y qué lindo se le veía recitar «Mis ilusiones» e «Isla para dos» en los buses. Clavito ya había actuado. Pelé y Arañita fueron llevados por el músico José ‘Pepe’ Bárcenas, que recibía clases de zapateo con los Ballumbrosio  y, además, participó en la composición de la canción final. Y el resto salieron del casting. Como ya se mencionó, solo Clavito había actuado, pero todos demostraron su clase y es una pena que no estén actuando el día de hoy, puesto que tienen bastante potencial.
  • La película, inclusive, fue una escuela, porque los menores vivieron tres meses en una casa de Barranco y recibieron clases de actuación. Es casi imposible que esto vuelva a ocurrir en nuestro medio.
  • El barco en el cual van a vivir al final, estaba anclado en Ventanilla y fue un castillo para estas libres aves. Ellos no necesitaron lujos para ser felices, pues solo querían amor y Juliana fue como una madre para ellos.
  • Es bueno indicar que el guión está inspirado en la segunda novela del inglés Charles Dickens titulada «Oliver Twist». Este niño y otros, igualmente, eran explotados por Fagin.
  • Opino que esta historia debió ser un cuento de Julio Ramón Ribeyro, tal como lo hizo con los «Gallinazos sin plumas». Los niños de la cinta se asemejan a Efraín y Enrique, que también eran explotados por su abuelo don Santos. Y claro que debió ser incluida en la compilación «La palabra del mudo», ya que el gran Ribeyro les iba a dar la oportunidad de protestar y ser felices.
  • César Vallejo los hubiese incorporado, a estos muchachos, en «Los heraldos negros» y les hubiera dado la oportunidad de mirar hacia adelante.
  • La escritora cusqueña Clorinda Matto de Turner les hubiese otorgado un nido a estas «Aves sin nido».
  • Gabriel García Márquez, al verlos sufrir, creo que los reubicaba en Macondo y los dejaría disfrutar de una lluvia de rosas amarillas.
  • Julio Verne, con su gran creatividad, hubiese hecho volar el microbús de la canción finalalrededor de la tierra y hasta lo convertía en un submarino.
  • Qué bien participarían estos menores en «Los irregulares de Baker Street» de Arthur Conan Doyle y hubiesen ayudado perfectamente a Sherlock Holmes y Watson.
  • «La Metamorfosis» de Franz Kafka también intervino en esta obra maestra, por el hecho de que a Juliana se le vio más libre cuando retorno a su estado normal de mujer.
  • El final de este arte, asimismo, lo relaciono con la frase que recitaba Miguel Abuelo: «Más allá de toda pena, siento que la vida es buena hoy».
  • Con lo expuesto en los ítems anteriores, manifestamos que la película «Juliana» prosigue tan vigente como en los años 80 y que en algún momento podemos encontrar la mano solidaria de nuestra Juliana.


¡GRACIAS POR DEDICARME UN POCO DE SU VALIOSO TIEMPO!


      ATTE.

ALEJAGUEDI









No hay comentarios:

Publicar un comentario